Imagine una pizarra en la que no sólo pueda escribir sino también reproducir vídeos, mostrar presentaciones interactivas y recuperar información previamente borrada. Eso es lo que hace una pizarra interactiva: utiliza una pizarra especial sensible al tacto junto con una computadora y un proyector para recibir comandos y mostrar información. Cuando la información se proyecta en la pizarra, en realidad no se escribe nada en la pizarra; se procesa en la computadora. Esto proporciona a las pizarras interactivas más funcionalidades que las tradicionales, lo que las convierte en una herramienta avanzada para la educación y el lugar de trabajo.
Participar
Una de las ventajas más importantes de las pizarras interactivas es que permiten una mayor participación que las tradicionales. Por ejemplo, las pizarras interactivas se pueden usar junto con un solo dispositivo para permitir que los participantes o espectadores respondan preguntas o voten desde sus asientos y que sus respuestas se recopilen instantáneamente en la pizarra. También permiten a las personas manipular información de formas que no son posibles o prácticas en una pizarra convencional, como tocar la pantalla para realizar cálculos, mostrar capas de información o mover información con la punta de los dedos.
Uso flexible
Las pizarras interactivas no sólo pueden presentar lecciones, sino que también brindan más oportunidades para actividades grupales colaborativas. Los estudiantes pueden analizar problemas, discutir y desarrollar soluciones juntos y animarse mutuamente a pensar de forma crítica y creativa.
Adaptarse a una variedad de estilos de aprendizaje.
Las pizarras interactivas ayudan a los estudiantes a aprender de la manera que mejor les funcione. Las numerosas aplicaciones disponibles para estos dispositivos permiten aprender de diversas formas. Los estudiantes dinámicos, audiovisuales y audiovisuales pueden ver y escuchar material e incluso realizar un seguimiento en tiempo real en sus propios dispositivos sincronizados.
Currículum digital
Con las pizarras interactivas, los profesores pueden digitalizar fácilmente las lecciones, lo que facilita que los estudiantes aprendan en sus propios dispositivos. Los materiales se pueden cargar en el almacenamiento en la nube y estas lecciones interactivas siempre están accesibles. Juntos, crean un entorno de aprendizaje más centrado y optimizado donde los estudiantes pueden hacer preguntas rápidamente y acceder a las respuestas que necesitan en tiempo real.